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Osos Polares
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El oso polar, también conocido como oso blanco es,
por su tamaño, el dueño de las tierras del Ártico.
Su pariente más cercano es el oso pardo. Las diferencias entre ambas
especies vienen determinadas por las adaptaciones de cada uno a su medio.
En su adaptación a las zonas frías, el pelaje del oso polar
se ha ido aclarando, siendo más espeso e impermeable. Las plantas
de sus pies están recubiertas de pelo para poder desplazarse sobre
las superficies heladas.
El oso polar es un animal ágil, en la tierra y en el agua. Puede
nadar a una velocidad de 10 kilómetros/ hora y puede incluso dormir
en el agua.
También es capaz de escalar zonas heladas de difícil acceso. |
Suele ser una animal solitario. Cuando llega el frío hiberna en
una guarida que excava él mismo en la nieve.
Su principal alimento son las focas, sobre todo en invierno. En la época
de verano se vuelve casi vegetariano.
Debido a los cambios climáticos, esta especie de osos se puede ver
muy afectada. La temperatura de la zona aumenta dos veces más rápido
que en el resto del planeta y el hielo del océano Ártico se
derrite a una media del 9% cada diez años. De momento existen unos
25.000 ejemplares en todo el mundo, de los cuales entre 3.000 y 5.000 se
encuentran en el Ártico Europeo. |
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Al cambiar su hábitat, este oso se puede adaptar a las nuevas condiciones
climáticas, pero es un cambio que no podemos asegurar, y algunos estudios
indican la posibilidad de su extinción por el año 2100.
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